Pablo Pérez Armenteros/ Utrecht (Holanda)
Holanda acoge durante esta semana el festival Movies That Matters 2010, demostrando una vez más que no existe mejor ficción que la propia realidad. Una denuncia social constante durante siete días que arrasa en la conciencia del espectador y le traslada a situaciones reales de lugares reales. Los Derechos Humanos están en juego y, nosotros, somos los encargados de que, a día de hoy, sean una realidad y no una utopía maravillosa.
Cuando el cine se convierte en denuncia social, cada plano es capaz de cortar la respiración. Hay una serie de películas encumbradas al Olimpo del séptimo arte por su capacidad para generar historias basadas en hechos reales. Situaciones vitales con tintes de ficción que llegan al espectador con una facilidad asombrosa y lo deja pegado al asiento durante las dos horas que dura el film. Pero ¿qué ocurre cuando son historias reales trasladadas a la gran pantalla?, ¿qué sucede cuando lo que ves, es lo que ocurre a diez, cien, mil o diez mil kilómetros de tu asiento?. Entonces, el impacto, es frontal.
El espectador no solo queda asombrado sino atado a su asiento, incapaz de despegar la mirada un segundo de la pantalla. Tan solo recorren, en ese preciso instante, dos sensaciones tu cabeza: la primera es pura rabia. La segunda, el sentimiento de culpa. Cuando la proyección acaba, la pregunta más repetida sobre la alfombra roja que despide y recibe a los espectadores vuelve a ser, una vez más: “¿Cómo es posible?”.
Estamos ante el grito de auxilio de millones de personas, repartidas por todo el mundo, pero con una característica en común: una violación sistemática de sus derechos humanos. Y ese grito lo recogen unos pocos que, durante estos días, y en forma de película, intentan que todos nosotros, lo escuchemos. Desgarrador, impactante, doloroso, triste… y real. Muy real.
Durante siete días La Haya acoge el Festival de cine: Movies That Matter 2010. Holanda se vuelca junto a Amnistía Internacional para que, al menos, seamos conscientes de los atropellos a los Derechos Humanos que, día a día, ocurren a nuestro alrededor.
No es una, ni dos, ni diez, ni treinta. Son más de setenta películas las que muestran, durante siete días, más de setenta violaciones de los Derechos Humanos en lugares como China, Siria, Birmania, Irán, Irak, Libia, El Congo, Corea, Sierra Leona o Italia.
Las historias de Andreotti o de Harvey Milk pueden ser las más cercanas para los espectadores. Fueron estrenadas a bombo y plantillo en su momento y su reflexión se trasladó a todo el mundo. Otras no tuvieron esa oportunidad entonces pero durante estos días conseguirán entrar en las vidas de los cientos de espectadores que acuden a diario a La Haya para sufrir con estas proyecciones. Porque a este cine es imposible ir a disfrutar. El único momento en el que la ciencia ficción se pasea por el Movies That Matter es el instante en el que alguien, dispuesto a entrar a una de las proyecciones, cree en su fuero interno que va a disfrutar con la historia que le muestren. El resto, es todo realidad.
La iniciativa nace de Amnistía Internacional y de su incansable trabajo por concienciar al mundo de la necesidad de acción. Cinematográficamente te muestran que el que debe actuar eres tú, no el actor. Que el cambio depende de ti, no de cualquier Sean Penn disfrazado de héroe durante dos horas.
Nos convierte en cómplices de asesinatos, de muertes sin sentido alguno, de injusticias sociales y de atropellos morales. Y, a la vez, te da la oportunidad de que acabes con esa silenciosa complicidad que nos hace olvidarnos de todo cuando termina la proyección. Te empuja a pelear contra el olvido, contra la idea de creer que eso ya pasó, que no ocurrirá jamás, que no ocurre cada día en cada rincón del planeta….
Siete días de denuncia y reflexión. Siete días para coger el testigo de setenta y dos cineastas que han querido trasladar a nuestras vidas de rutina cientos de hábitos infrahumanos. Hasta el 31 de marzo, Holanda deja de respirar abrumada por lo que ocurre a su alrededor. A partir de ese día, el final de todo esto, comienza por uno mismo.
Movies That Matters Festival 2010