Pablo Sammarco, Periodistas por el Mundo (Madrid, España). Cuando dos periodistas (en ejercicio o no) se juntan, no descartes que sean capaces de solucionar los problemas del mundo en el tiempo que dura un café. En mi caso, en apenas diez días he podido disfrutar de un foro de debate sobre el futuro de la profesión periodística con representantes de tres posturas bien distintas: un anunciante, un gerente de comunicación de una multinacional y un representante de una de las asociaciones de prensa más importantes de España.
De todo ese intercambio de opiniones he creído oportuno compartir con vosotros algunas de las que más me llamaron la atención:
El anunciante: “hace cinco años un ejecutivo de El País me invitó a conocer la redacción y lo primero que le comenté es que no tenía sentido tener al papel y al digital separados. Los medios de comunicación no han sabido gestionar el cambio de modelo, y aún a día de hoy siguen teniendo problemas para adaptarse a él”.
El gerente de comunicación: “el gran valor de los medios son sus profesionales; a mí no me interesa lo que cuenta una cabecera x, sino lo que dice el periodista influenciador en mi sector. Si algún día los medios se dan cuenta de ello y son capaces de ofrecer al lector una oferta de nicho, seguro que les irá mejor”.
El representante de una asociación: “por mucho que la profesión te de su apoyo a través de las redes sociales, a la hora de la verdad seguimos pecando de inmovilistas y no luchamos por nuestros derechos. Cada vez hay más profesionales que se van a la calle y que son sustituidos por aprendices sin la capacidad suficiente para informar de manera óptima a los públicos”.
Mi reflexión:
Al anunciante le digo que no le falta razón, que es absurdo seguir pensando que una página de publicidad en un periódico aporta valor a una marca; que las redacciones deben estar integradas, si bien los editores deben ser capaces de no perder el foco sobre lo que realmente es su negocio, que no es ni más ni menos que su capacidad de influenciar sobre la opinión pública, y para ello no pueden “sustituir sin más” profesionales por becarios.
Coincido con el gerente de comunicación en que tendemos a un mundo cada vez más verticalizado, en el que los grandes grupos multimedia podrían hacer mucho más que lo que a día de hoy hacen. Al fin y al cabo, ¿por qué, en lugar de atacar a Google le rebates con sus propios argumentos? La clave está en organizar y presentar la información de la manera más clara y accesible…: los medios tienen la información, por lo que la mitad del camino ya está andado. Ahora bien: de lo que no estoy tan seguro es que un periodista, por sí sólo, pueda conseguirlo sin el apoyo de una cabecera detrás.
Al representante de la asociación, que en un momento de la conversación soltó una frase que me pareció lapidaria, que es la encabeza este post (“de la influencia no se come”), le diría que con influencia no se pagan hipotecas, pero sí abre puertas hacia otros proyectos y maneras de monetizar su know how adquirido después de tantas horas dándole a la tecla.
Periodistas por el Mundo (Madrid, España). Hoy se celebra el día mundial de la libertad de prensa, y hemos querido hacernos una pregunta aparentemente inocente: ¿cuántos periodistas de profesión hay en el mundo? La nuestra es una actividad que suele caracterizarse por una gran opacidad respecto a las cifras, salvo cuando se trata de informar sobre el número de compañeros que han sido asesinados en acto de servicio cada año o aquellos países en los que no se permite ejercer la profesión libremente. Ni las asociaciones de prensa ni los propios censos editados por las administraciones públicas de cada país nos ofrecen cifras creíbles de una profesión en la que la precariedad y las lagunas legales son el pan nuestro de cada día.
Tras analizar varias fuentes, quizás la más objetiva sea Linkedin, la red social profesional más activa de cuantas existen actualmente, con más de 150 millones de usuarios registrados. Según un informe fechado en enero de 2012, alrededor de un 3,4% de los perfiles dados de alta están adscritos a la categoría “Media and communication”, lo que en la práctica equivale a más de cinco millones de usuarios. Es cierto que en esta categoría podemos encontrar otras profesiones transversales, como comunicadores o personal “no periodista” de los medios, si bien esta asincronía puede compensarse con aquellos compañeros que no tienen abierto un perfil en dicha red social.
Sea como fuere, se trata de un punto de partida más realista que el que nos ofrecen las asociaciones de prensa (por citar algún dato, la Federación Internacional de Periodistas tiene 600.000 afiliados, una cifra que se antoja corta teniendo en cuenta que en la mayoría de países no es requisito imprescindible estar colegiado para ejercer).
Esther Cervera (www.esthercervera.com) no ha querido dejar que el viento se lleve el recuerdo de CNN+, el primer canal temático dedicado a la información 24 horas. Por este motivo, acaba de publicar “CNN+: mucho más que noticias” (Fragua 2011), donde ha querido repasar los más de doce años que vivió en la casa, mientras sigue disfrutando del ejercicio del periodismo como redactora en el informativo “Hora 14″ de la Cadena SER.
Hace apenas unas semanas presentaste el libro “CNN+. Mucho más que noticias” (Editorial Fragua). ¿Qué podemos encontrar en él?
Es la memoria de CNN+. Los lectores podrán encontrar una radiografía de cómo era nuestro trabajo en este primer canal privado de información continua que existió en España. Tiene un contenido didáctico, dirigido a cualquier futuro periodista, y relata además numerosas anécdotas y vivencias. Contiene más de una treintena de testimonios, desde una entrevista al legendario Iñaki Gabilondo, sobre cómo fue su paso y experiencia hasta el cierre en CNN+, hasta las singulares declaraciones de Javier López Roca, un compañero de realización, que fue el encargado de pulsar el botón del inicio de emisiones de canal. Su entrevista desvela un pequeño secreto que muy pocos conocen, sobre cómo de accidentados fueron los inicios de esta televisión. El libro también cuenta con cerca de noventa instantáneas de compañeros que delante y detrás de las cámaras dieron vida al canal y un documento único: un glosario de la terminología específica que se empleaban a diario en el desarrollo del trabajo periodístico.
CNN+ dejó de emitir el 28 de diciembre de 2010, prácticamente un año después de que se anunciara la compra de Cuatro por parte de Mediaset. ¿Te imaginabas que sería la primera gran “víctima” de la operación?
No, en absoluto. Creo que casi nadie se imaginaba ese final, es más, unas semanas antes de la fusión entre Cuatro y Telecinco, todo el mundo daba por hecho que CNN+ iba a ser lo único que iba a permanecer inamovible.
A día de hoy, ¿sale rentable emitir un canal de información 24 horas? ¿Os dolió que el lugar que ocupaba CNN+ en el espectro fuera sustituido por la emisión 24 horas de un reality como Gran Hermano?
De rentabilidad sé más bien poco, pero lo que está claro y he comprendido con el paso de los años, es que las empresas de información son como cualquier negocio y sólo entienden de beneficios. CNN+ fue durante muchos años el escaparate de un grupo de comunicación como es PRISA y apenas reparábamos en las audiencias ni en los beneficios, también éramos un canal que no emitía en abierto. Sin embargo todo dio un giro importante al incorporarnos a la TDT, entonces tuvimos que ser más competitivos y era algo a lo que no estábamos acostumbrados.
En cuanto a la segunda pregunta, por supuesto, no sólo doloroso, considero que fue una ofensa para los que allí habíamos trabajado y para la audiencia que nos veía. Hay mucha gente que me lo ha comentado a través de las redes sociales y que lo sigue diciendo. Sinceramente, creo que no nos merecíamos ese desprecio.
Especialmente emotiva resultó la despedida de la plantilla en directo (http://youtu.be/MXlHu5OrumM)…
Un año después, ¿cuál ha sido el destino de la mayor parte de la plantilla?
Lo fueron casi todas, y así las he querido también incluir en el libro. Figuran las transcripciones de las despedidas de todos los programas, al menos las que han quedado registradas en internet en formato vídeo, porque me parecía importante que aquellas palabras, todos esos mensajes, no se los llevara el viento. A Benjamín López, curiosamente el último compañero en incorporarse a la plantilla de presentadores, le tocó la difícil tarea de cerrar la última rueda informativa, de relatar ese último adiós. Y estuvo acertado al mostrar a todo el equipo, salvo los de control, que estaban grabando la despedida, claro. En el libro me confesó que meditó mucho lo que iba a decir, y creo que estuvo muy bien. No quería evitar ser crítico y todos los compañeros se lo agradecimos.
En cuanto al futuro de los trabajadores del canal, estamos en contacto a través de un grupo cerrado en Facebook. En Twitter seguimos contando noticias gracias al Paper “Compañeros CNN+”, que cada día puntualmente publica Santiago Romero, ahora grafista de Mediaset , donde continúa parte de la plantilla, repartidos entre Cuatro y Telecinco. Unos, como fue mi caso, nos marchamos de forma voluntaria y otros de manera obligada a causa del ERE. Algunos han emprendido nuevos retos, han encontrado trabajo, pero una buena parte lo sigue buscando y eso me produce un terrible sentimiento de rabia e impotencia. Se están quedado en el camino muy buenos profesionales.
En tu opinión, ¿cuál debe ser el “modelo a seguir” televisivo que sea capaz de aunar rentabilidad económica y calidad informativa? ¿Quién consideras que es una referencia informativa a día de hoy en España?
El escenario informativo, nos guste o no, está cambiando. Me resisto a creer que la información no es rentable. Cuando algo importante sucede existe la necesidad de saber lo que ha ocurrido y más en esta sociedad de la comunicación en la que todos estamos inmersos. El problema es saber cómo hacerlo de manera que no sea un desastre no sólo económico. En este sentido creo que quien sepa aunar información y televisión con el poder de las redes sociales e internet, tendrá el éxito asegurado. Pero para eso hace falta mantener y cuidar los criterios profesionales por los que se rige el periodismo y evitar esa tan maliciosa práctica de: “todo vale”, porque no es así.
Y en cuanto a referencias informativas, no creo que estemos en un momento para nombres propios, sí que me gustaría y espero, que la información en la televisión pública, en TVE, continúe siendo como hasta ahora, pero al margen, creo que cualquiera que trabaje en un medio y que sea fiel al rigor, a las buenas prácticas del periodismo, este delante o detrás de las cámaras, se merece ser un referente, porque sólo trabajando de esta forma, conseguirá que su medio sea respetado.
Tras tu salida de la cadena te incorporaste a la radio, concretamente a la Cadena Ser. ¿Tienes “mono” de televisión?
Acabo de volver a la radio, donde comencé a ser periodista, aunque no se por cuánto tiempo. Lógicamente la televisión es el medio que más domino porque han sido doce años muy intensos en los que no sólo he sido presentadora, también redactora, reportera. Y reconozco que disfrutaba igual con el montaje y edición de una noticia, que con un directo interminable en plató o con una conexión desde la móvil. A la radio le falta la imagen, pero por el contrario dispone de un gran valor, que es la inmediatez.
*“CNN+: mucho más que noticias” puede adquirirse en www.fragua.com, en la Casa del Libro www.casadellibro.com y la librería SOLOCIO (Ronda de Segovia 2K, Local)
PERIODISTAS POR EL MUNDO (MADRID, ESPAÑA). Un post en un grupo de Linkedin ha sido la gota que ha colmado el vaso de una profesión cansada de ser sistemáticamente denigrada tanto por el mercado como por la propia sociedad. Se trata de una denuncia realizada por Azahara Cano, periodista desempleada, a raíz de una “oferta de empleo” que recibió a través del correo electrónico en la que una empresa le ofrecía 0,75 céntimos de euro por cada artículo de 800 palabras que entregara.
La denuncia de Azahara no ha tardado en calar en una profesión cansada de ser vejada: el twitter oficial de la Asociación de la Prensa de Madrid no tardó en compartir la información, lo que provocó que, a pesar de la hora y el día en el que se produjo (sábado por la noche), el hashtag que popularizaron (#gratisnotrabajo) fuera Trending Topic de España, y que incluso la nueva Presidente de la Asociación, Carmen del Riego, se animara a intervenir pidiendo colaboración para “desenmascarar” a la empresa anunciante.
Lamentablemente, cada día son más las organizaciones que intentan aprovecharse de la actual coyuntura económica para ofrecer condiciones lamentables para los practicantes de una profesión que sólo en España han perdido más de 6.000 empleos desde que comenzara la crisis.
PERIODISTAS POR EL MUNDO (MADRID, ESPAÑA). Esta semana, Axicom España ha publicado un estudio en colaboración con la Asociación Nacional de Empresas de Internet (ANEI) en el que trata de establecer el perfil del profesional de la información en España en la era 2.0.
En primer lugar, y si entrar a valorar las conclusiones del mismo, dos comentarios: el hecho de utilizar el término “profesional de la información” en lugar de periodistas nos deja una cierta sensación de ambigüedad (¿Sólo hablamos de periodistas? ¿Nos referimos también a bloggers? ¿Los encuestados, además de periodistas, son bloggers?). Así mismo, no parece muy esclarecedor presentar las conclusiones de una profesión basada en 178 entrevistas, teniendo en cuenta que sólo representa el 0,23% de los 75.346 licenciados en Periodismo en España desde que existe la carrera como tal (sin mencionar el hecho de que probablemente el estudio se haya realizado a través de un cuestionario online, por lo que además se produce otro sesgo importante en la muestra). Dicho esto, pasemos a repasar algunas de los asuntos que salen a reducir en este trabajo:
Se entra en las redes sociales por “obligación”. Uno de cada cuatro afirma que ha tenido que comenzar a utilizar las redes sociales por obligación profesional.
El papel de las redes sociales está “sobrevalorado”. Más de la mitad de los encuestados ha manifestado que el papel de las redes sociales está sobrevalorado – si bien el 65% de los profesionales que se definen blogueros, no están de acuerdo con esta afirmación. Aquí seguro que no han tenido en cuenta el “efecto Watergate” que ha creado Pablo Herreros con su campaña en los medios sociales contra La Noria (Telecinco) .
Perfil del profesional de la información en España
- Tiene entre 30 y 50 años
- Se conecta a internet a diario
- Tiene un blog de carácter profesional
- Utiliza las redes sociales especialmente por interés personal tanto en casa como en el trabajo
- Las redes sociales que más utiliza son Twitter, Facebook y LinkedIn
- Lleva activo en las redes sociales más de 2 años
- Utiliza las redes sociales habitualmente en el desarrollo de su trabajo
- Se conecta desde el PC y el móvil
Los medios sociales son el “demonio”. El 62% de los profesionales de la información consideran que los nuevos canales de comunicación sociales han influido negativamente en los medios tradicionales. Sin embargo, casi un 80% coincide en que las redes sociales han transformado el papel de los medios de comunicación.
Medios online, líderes dentro de 5 años. El 74% considera que los medios online dentro de 5 años serán los líderes del panorama mediático español. Una afirmación, a nuestro juicio, bastante subjetiva y ambigua (¿líderes en penetración? ¿En consumo? ¿en facturación? ¿en número de empleados?).
Las “primicias” dejan de ser propiedad de los periodistas. El 45% estima que, con las redes sociales, se pierde el papel de la primicia.
No todo es malo… ventajas: aportan mayor inmediatez (90%), suponen nuevos canales de difusión (98%), son una vía de mayor alcance de la información (89%) y suponen una buena forma de detectar corrientes informativas (89%).
Credibilidad y rigor, señas de identidad del periodista 2.0. En su opinión los aspectos que harán sobrevivir y definirán al periodista en la era 2.0 serán la credibilidad (39%) y el rigor informativo (28%).
Para terminar, una recomendación: queridos compañeros, cuando recibimos una nota de prensa, no sólo hay que mirar los porcentajes, sino preocuparse por estudiar el contexto de las informaciones para darle la relevancia -y credibilidad- que realmente tienen. Es de agradecer que consultoras como Axicom traten de desarrollar este tipo de trabajos, si bien un estudio de opinión, barómetro o como queramos denominar a este tipo de prácticas deben seguir unos estándares de rigor que nos permitan tener una “foto” lo más aproximada a la realidad, algo que echamos de menos en este trabajo.