Javier Marcos Flores

E-Mail: javimarcos7@gmail.com
Perfil: Casi Periodista. De Erasmus en Poznan, Polonia, en mi último año de carrera.



Artículos de Javi Marcos:

    La ‘Spanish revolution’ llega a Varsovia

    junio 2nd, 2011

    Javier Marcos Flores. PERIODISTAS POR EL MUNDO (Polonia). El pasado sábado 28 de mayo, cuando muchísimos españoles se encontraban frente al televisor para presenciar la final de la Champions League entre el Barcelona y el Manchester United, que tenía lugar en Londres, en otro punto del planeta, Varsovia concretamente, unas cincuenta personas se manifestaban a favor del movimiento  ‘democracia real ya’.

    Con puntualidad suiza, el evento comenzó como estaba previsto en la plaza del Castillo a las 17h. Se leyeron manifiestos en español y polaco, y se repartió información a los asistentes en ingles, polaco y español. Durante algo más de cinco horas, las pancartas presidieron el centro histórico de la capital polaca.

    Los manifestantes eran en su mayoría estudiantes y venían de diferentes puntos del país: Cracovia, Lodz, Poznan o Wroclaw. Sabedores del futuro laboral más que incierto que les espera a muchos a su regreso a España, se reivindicaban para evitar el bipartidismo reinante en nuestro país. Una asociación polaca con sede en Varsovia secundó la protesta.

    Hay que resaltar que se guardó un minuto de silencio por las cargas policiales de los Mossos d’Escuadra y los acampados en la Plaza de Catalunya.

    Si los grandes medios no se han hecho eco de este acto ha sido en buena medida porque coincidió con la visita de Barack Obama a su homólogo polaco, Bronislaw Komorowski.

    Ajetreado día en Varsovia, pero es una muestra más de lo que se viene haciendo a lo largo de las últimas semanas. Para que no caiga en saco roto, las manifestaciones y actos similares se suceden.

    TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR…

    #15M: Berlín no se rinde…

    #acampadasol, en imágenes…

    De “Democracia Real Ya”, a “Periodismo Real Ya”…

    Spanish Revolution: los indignados toman Cracovia…

    Spanish Revolution: queremos democracia…

    No hay comentarios "

    Ucrania: ése gran país desconocido

    mayo 29th, 2011

    Javier Marcos Flores. PERIODISTAS POR EL MUNDO (Ucrania). Me comprometí con este portal a escribir noticias y eventos que se dieran en mi país de adopción, Polonia. Pero, en este caso, como periodista al que le gusta viajar y contar lo que ha presenciado en estos países, me voy a tomar la licencia de hacer una crónica de mi último viaje por Europa. El país de destino pertenecía hasta hace no mucho a la URSS.  Una experiencia enriquecedora en todos los sentidos, porque dónde más se aprende no es en las facultades, si no en la propia vida, conociendo mundo, otro tipo de culturas, de gente, ampliando miras y apreciando la historia de ése pueblo. En mi caso me desplacé a Ucrania. Un viaje de 4 días por Kiev y Odessa, al sur del país, en el Mar Negro.

    El itinerario comenzó por la tarde en Poznan. Nos aguardaban 20 horas en tren hasta Kiev. Conocimos a un hombre muy majo, Yuri, residente en Ucrania, con familia e hijos, que nos invitó a comida y bebida. De primeras nos apreció extraño, con pinta incluso de mafioso, pero luego comprobamos que era un buen hombre. Nos invitó incluso a hospedarnos en su casa. Al llegar la noche dormimos –era un tren-cama, la primera vez que me montaba en uno así-, y de madrugada nos despertó la policía; para pedirnos los pasaportes, al entrar en territorio ucraniano. Luego, seguimos durmiendo y la última parte del viaje se hizo más o menos amena. Llegamos a Kiev y andando fuimos a buscar el hostel. 1 hora después, dimos con el. Dejamos nuestras pertenencias y nos fuimos a tomar unas ‘pibos’ (cervezas), la pronunciación era muy similar al del polaco, aunque difiere la escritura (cirílico). Por la noche fuimos con la gente del hostel a tomar algo. Pasamos un buen rato. Unas cuantas anécdotas y algo curioso: un chico y una chica habían visitado Chernóbil. A escasos 120 kilómetros de la capital, se tardaba poco más de 2 horas en autobús. El precio no lo recuerdo, pero era una excursión bastante cara. Constaba de una visita guiada por las inmediaciones del pueblo e incluso te podías acercar al famoso reactor nº4, aquél que hizo explosión en 1986.

    “El guía nos comentó que un día en Chernóbil equivale a estar expuesto a un año de radiografías”. “El dosímetro (aparato que mide las radiaciones) pitaba de manera alarmante cuando nos encontrábamos cerca del reactor”. Y el hombre no paraba de fumar, nos aclaró que él sabía cuál era su inminente destino y que simplemente quería ganar dinero para su familia”.

    Sobrecogedor testimonio el que aquí recogemos. Y es que la central nuclear desprenderá radiación de manera continuada durante miles de años. Ahora nos explicábamos el por qué el alto coste de la visita. Ser guía de Chernóbil no es desempeñar un trabajo cualquiera. Además, nos aseveraron que lo que había hoy en día era un pueblo fantasma. La chica, que trabajaba para Greenpeace y había venido a Ucrania casi exclusivamente para visitar Chernóbil, nos mostró fotos tomadas en la escuela, en el parque de atracciones abandonado, en la calle…un macabro reportaje gráfico en su iphone. Algunos compañeros de habitación fueron a la mañana siguiente a esta excursión y volvieron por la noche. En cuanto a Chernóbil, ya nos había contado Yuri en el tren que el estado no dejaba que viviera nadie en la zona de exclusión (con un radio de 30 kilómetros), pero que está intentando crear viviendas y no abandonar del todo la zona. Me quedé con ganas de ir, pero el centro histórico y cultural de Kiev y sus catedrales e iglesias ortodoxas tienen mucho encanto y había que priorizar.

    Más tarde montamos la fiesta por nuestra cuenta. Taxi de un lado a otro, a un pecio muy razonable -2 ó 3 euros-. En una discoteca ‘Shooter’, no nos dejaron entrar, era ‘ladies night’ y nos pusieron pegas por la vestimenta; tenía muy buena pinta, y nosotros no íbamos mal vestidos, ni mucho menos, pero al parecer sólo dejaban entrar a chicas y gente VIP. Los únicos hombres que vimos que dejaran pasar fueron adultos agarrados de señoritas de compañía. Y es que se dice que Ucrania es el país donde más proliferan las prostitutas. Nuestra protesta fue en balde y nos dirigimos al ‘Vodka Bar’, en la misma Plaza de la Independencia, un pub-discoteca bastante agradable, con su parte de arriba para cenar y karaoke incluido; y la de abajo, con una tarima para bailar y mucha gente alrededor de la barra. Niñas muy guapas, no cabe duda que este es el país dónde mejores chicas he visto.

    Al día siguiente nos despertamos bastante tarde y nos quedamos sin ver las catacumbas del monasterio cristiano ortodoxo Pechersk Lavra. Cerraban a las 16.30. Fuimos al centro, una vuelta por la plaza de la independencia y quedamos con unas chicas que habíamos conocido por ‘couchsurfing’ para tomar algo y que nos enseñaran parte de la ciudad: la catedral de Santa Sofia (Patrimonio de la Humanidad), la de Michael o un bonito mirador. Todo ello, cerca del centro; se puede ir caminando por los alrededores del casco histórico de la ciudad. He de mencionar que nos quedamos un tanto sorprendidos con el metro de Kiev, que posteriormente constatamos que era el de mayor profundidad del mundo, o uno de los que más.

    Dejamos a estas chicas y nos fuimos con otra con la que también habíamos quedado para que nos mostrara algo que nos quedara por ver. Después, cenamos en una agradable pizzería cerca de la zona universitaria. Hay varios campus en la capital. La guapa Irina nos detalló lo que pagaba por su estancia en una residencia universitaria: 30 euros por mes; pero sin embargo la matrícula les salía por 3000 euros. A la noche nos tomamos una cervecita -de medio litro, por supuesto, no destilan de otra clase por estas zonas-, y a descansar, que nos tocaba madrugar al día siguiente para coger el autobús a Odessa.

    Santa Sofía, Kiev

    Más bien era un minibús. Sin ticket ni nada, se cogía en la estación de tren, en los aledaños de la entrada principal; todo el mundo sabía donde y parecía no haber mayores problemas, salían con frecuencia, cada dos horas; llegamos a las 8a.m. e hicimos tiempo desayunando en el Mcdonald.

    Respecto al autobús, nos montamos, dejamos la maleta, pagamos y no recibimos ningún ticket a cambio, ni nada parecido; de hecho, hizo una parada más antes de poner rumbo a Odessa y nos temimos que nos pidieran de nuevo el dinero, por ser extranjeros y querer aprovecharse de nosotros. Finalmente no fue así y nos pasamos la mayor parte del trayecto durmiendo. ¡Menuda carretera! Fatal asfaltada, con muchísimos baches la cabeza no paraba de moverse mientras dormíamos. Se ve que el estado no invierte –o no tiene- para sufragar estas necesidades. Le quedan 10 ó 15 años para asemejarse a Polonia e intentar entrar en la UE.

    Una vez en la estación de Odessa, con muchísimas ganas de playa -las cuales deberían esperar-, nos quedamos en la esperando a un chico que conocimos por couchsurfing. No venía, por lo que decidimos buscar un hostel por nuestra cuenta –tarea que resultó arduo complicada-. Desvencijados, tras dos horas caminando, encontramos uno; que por cierto, era el que había leído en algún foro que era muy recomendado. Pura casualidad. Buena suerte. Apuntaba bien la ciudad. Nos fuimos a dar una vuelta y quedamos con un español para que nos enseñara parte de la ciudad. Le esperamos en la ópera y nos dirigimos a Prymosky boulevard, la calle peatonal más importante de Odessa, con ayuntamiento, y las famosas escaleras donde se rodó El acorazado Potemkin, allá por el año 1925. Están coronadas por la estatua del primer gobernador de la ciudad, Richelieu. Las escaleras son enormes, cuentan con diez descansillos y llega hasta las inmediaciones del puerto. Desde arriba se ven los barcos, el mar y sobre todo, lo curioso es que se van ensanchando según bajas. En la parte alta parece que tienen la misma anchura, pero según avanzas, dista mucho de las primeras a las últimas. Otro dato peculiar es que desde la parte alta sólo se ven los descansillos y desde abajo, las escaleras. A la vuelta, vimos varios edificios de estilo neoclásico y echamos unas cuantas fotos a la columnata del palacio Vorontsov y a la estatua de Catalina La Grande de Rusia, la fundadora de la ciudad, que contó con la colaboración del español José de Ribas para expulsar a los turcos de este territorio. Odessa tiene poco más de dos siglos de historia, pero hoy en día es uno de los puertos más importantes del Mar Negro.

    Por la noche fuimos a cenar a casa de Leonardo, un chico ecuatoriano que habíamos conocido a través del couchsurfing, y allí nos juntamos con su compañero de piso, Adam, americano de Alabama, otro ucraniano, y un italiano. Buen ambiente. Buen vodka, una mezcla muy original, con un toque de canela que lo hacía especial. Al parecer, es típico de Odessa. La velada se alargó más de lo que imaginamos, pero nosotros queríamos salir. Solo estaríamos un día en Odessa y queríamos ver la ciudad de fiesta. Cogimos un taxi y el taxista local pretendía engañar a los extranjeros de turno. Intentamos abaratar el precio, le señalamos en el mapa dónde queríamos ir y le explicamos que la distancia no era demasiada; hicimos incluso el amago de irnos, pero no cedió y la cuantía ascendió a 70 Hvryna, unos 6 euros. (1 Euro= 11,3 Hryvna ). De todas maneras 6 euros por ir a la otra punta de la ciudad nos pareció bastante económico; las discotecas estaban bastante alejadas y el precio me pareció más que razonable,  aunque nos dijeron posteriormente unas chicas que era un precio desorbitado para ellas. A la vuelta, negociaron y la carrera no bajó de 60. Por tanto, no nos engañaron mucho en la ida.

    Entramos en la discoteca ‘Ibiza’. Genial. La mejor discoteca que habíamos visto en el Este, y probablemente en nuestra corta vida. Piscina en medio, ‘pibones’ espectaculares, varias salas, gogos, buena música, ambiente elegante, muchos reservados, mesas particulares con sus cachimbas, varios dj’s con sus respectivos estilos de música y en plena playa. La entrada -180 Hrivnas-, estaba justificada. Es lo más parecido a Ibiza fuera de nuestras fronteras. Aunque Mikonos y Dubrovny deben guardar cierta similitud. Pero la belleza exótica de esta zona, es insuperable. Además era el día de apertura, se nota que el verano ya se deja sentir por aquí.

    Dormimos unas pocas horas y nos levantamos para ir a comprar el billete de tren de vuelta a Poznan. Después de un auténtico quebradero de cabeza porque la señora –de la oficina internacional- no hablaba ingles, conseguimos hacernos entender y pagar lo menos posible por el billete de vuelta a casa. Tras 4 transbordos, llegaríamos a Poznan por algo menos de 50 euros y algo más de 30 horas de tren.

    Tras una hora de negociación y nulo entendimiento nos dirigimos a la playa. Hay que remarcar que el billete en tranvía es de 1Hr. O sea, 0,08 cents de euro, irrisorio. En el bus se dejaba al final, cuando bajabas, era 1hr, pero según observamos parecía que la gente lo dejaba como propina. Nosotros, salimos por la puerta trasera. Buen tiempo en la playa de Arkadia, considerada la mejor zona. Hacía unas escasas horas habíamos estado ahí de fiesta. Señoras vendiendo cerveza y otras  pescado, costumbres que no difieren mucho de las nuestras. Esta zona, el sur de Ucrania, y sobre todo la parte costera, es la más desarrollada del país, la más europeizada.

    Un bañito en el Mar Negro -poca gente puede estar de Erasmus y decir que se ha bañado en estas costas-, una cervecita en una coqueta terraza y vuelta al hostel para coger las maletas y poner rumbo a la estación. Llegamos a una hora prudente, y para nuestra sorpresa nos encontramos que el tren contaba con camas. Un buen final para el largo viaje de vuelta que nos esperaba.

    No hay comentarios "

    La memoria de Auschwitz sigue muy viva

    febrero 2nd, 2011

    Javier Marcos. Poznan (Polonia).

    El pasado 27 de enero se celebró el 66º aniversario de la liberación -por parte del ejército rojo-, de los archiconocidos campos de concentración nazis de Auschwitz y Birkenau. Por primera vez, durante la celebración, los presidentes polaco y alemán estuvieron el uno al lado del otro. El acto fue organizado por la UNESCO y pretendía combatir a todos aquellos que defienden la intolerancia y niegan la existencia del Holocausto.

    auschwitzLA FAMOSA PUERTA DE AUSCHWITZ

    La delegación internacional reunió a miembros de los Gobiernos de Marruecos, Egipto, Pakistán y Turquía, así como alcaldes de varias ciudades europeas, africanas y de Oriente Medio, entre ellos el regidor madrileño, Alberto Ruiz Gallardón. Entre los asistentes también se encontraba el ex canciller alemán Gerhard Schröder y la vicesecretaria general de Naciones Unidas, Asha-Rose Migiro. En total, representantes de más de cuarenta países se acercaron hasta el campo de exterminio, donde durante la II Guerra Mundial fueron asesinados más de un millón de personas, en su mayoría judíos traídos de toda Europa, dentro de la llamada “solución final” nazi para acabar con el pueblo hebreo.

    También por primera vez se pidió a los franciscanos conventuales dirigir la oración por las víctimas de la Segunda Guerra Mundial a causa de que el senado de Polonia declaró al 2011 ‘Año Kolbiano’, proponiendo a San Maximiliano María Kolbe como “símbolo de las víctimas de los nazis”.

    ¿Y quién fue el franciscano Kolbe? Uno de los últimos mártires modernos. Murió durante la Segunda Guerra Mundial. Había sido llevado por los nazis al terrorífico campo de concentración de Auschwitz. Un día se fugó un preso y la represión posterior era atroz: mataban a diez compañeros seleccionados al azar. Hicieron el sorteo y al que le iba correspondiendo el número 10 era puesto aparte para echarlo a un sótano a morirse de hambre. El azar decidió que fuera un hombre con familia en el propio campo y el padre Kolbe al oírlo se ofreció a reemplazar a su compañero. Unos días más tarde moriría tras inyectarle una inyección de cianuro.

    A colación de esta noticia me gustaría contar mi experiencia personal. Hace un par de meses, en un viaje organizado por el ESN -organización que programa actividades para los estudiantes extranjeros-, estuve de visita en uno de los campos de concentración más manidos a la hora de hablar del exterminio nazi: Auschwitz. Cuando una guía te cuenta en primera persona cómo vivieron los judíos, los prisioneros de guerra, gitanos, deportados de otros países, gente que pasó algunos meses de su vida en este lugar, te planteas todo; te trasladas a esa época y no sabes porque en pleno siglo XX se produjo esta matanza y menos, cómo se permitió. En realidad resulta paradójico llamarlo campo de concentración, después de todas las atrocidades que se cometieron allí. La palabra correcta sería campo de exterminio; porque, prácticamente, todo el que llegaba allí no salía con vida.

    La visita guiada contó de un audífono en español para facilitar las explicaciones. Nos transmitieron las sensaciones que tenían los judíos; por qué tal vez no hicieron más rebeliones, por qué dejaron que acabaran con sus vidas -de distintos modos- indiscriminadamente. La principal  causa es que los alemanes -cómo sabrá mucha gente-, les aseguraron un futuro mejor, una vida más próspera. Esta puede ser una de las claves -el engaño- en las que se basaron Hitler y las SS para apaciguar las leves tensiones originadas por los judíos y demás prisioneros del campo.

    Y es que cuando llegaban a Auschwitz se realizaba una especie de selección natural, o mejor dicho arbitraria y artificial, por parte de los médicos de las SS, al más puro estilo darviniano. Se creyeron con el privilegio de descartar y hacer una criba de la gente que podía ser útil para trabajar. Cualquiera -como en la Esparta clásica en Grecia-, con un indicio de enfermedad, era descartado y asesinado nada más llegar al campo. Por descontado no valían los inválidos, ancianos, niños o mujeres. En total un 25% fallecía antes incluso de entrar. Y les desposeían de sus propiedades: todas sus pertenencias se las custodiaban y las cosas de valor las mandaban al III Reich.

    Y aquí viene una pregunta incómoda y para la reflexión: qué era mejor, morir al llegar? o ¿sufrir, día y noche, durante varios meses, para acabar con el mismo destino?

    Las célebres cámaras de gas fueron destruidas en su mayor parte por los oficiales de las SS cuando percibieron que la guerra tocaba a su fin, para no dejar pruebas, y en Auschwitz tan sólo se conserva una. En Birkenau, el otro campo a apenas 2 kilómetros, únicamente quedan restos y escombros de ellas. El primer experimento en las célebres cámaras fue con más de seiscientas personas, y viendo la rapidez con la que se podían deshacer de ellos, prefirieron este método para futuras ejecuciones. Tardaban quince minutos aproximadamente. Los alemanes siempre tan eficientes. Todo aquél que iba a estas habitaciones tenía la idea de tomar una ducha, se desnudaban y entraban a la sala con la idea de lavarse. Los sonderkommandos, prisioneros tantos judíos como de otras nacionalidades que vigilaban las cámaras de gas y los hornos crematorios, eran exterminados en los siguientes meses, porque a pesar de estar en una zona apartada del campo, los nazis no querían dejar ningún cabo suelto y que éstos informaran a sus compatriotas de lo que estaba ocurriendo.

    Otro de los castigos era estar cuatro personas en celdas de 2×2 de pie todo el día -incluida la noche- durante una semana. También había ejecuciones al uso, en tandas de diez en diez, pero este método tenía menos acogida, porque su eficiencia era menor. Los alemanes siempre tan productivos. En otro edificio nos mostraron cómo hacían experimentos con los niños y las mujeres. Las ventanas estaban cerradas para que nadie que pasara por allí viera lo que ocurría dentro. Lo que narraba la serie española El Internado es cierto. Pero una de las cosas que más me impactó fue la mentalidad de los nazis, cómo sacaban partido a todo lo que veían a su alrededor. Cuando quemaban los cuerpos, echaban las cenizas al campo para usarlo como abono. Y el pelo, si, suena raro pero también tenía su utilidad -les quitaban todo el pelo a hombre y mujeres y hacían negocios con ellos-,  utilizándolo en este caso para crear fármacos y bordar chaquetas. El pudor lo dejaron atrás el día que empezó el Holocausto.

    No hay comentarios "

    Se intensifica el acercamiento entre Polonia y Rusia

    diciembre 12th, 2010

    Javier Marcos. Poznan (Polonia)

    A principio de semana el jefe del estado ruso, Dmitri Medvédev, visitó Varsovia para reunirse con su homólogo polaco, Bronislaw Komorowski, y así continuar fortaleciendo los lazos de reconciliación que se generaron a partir del fallecimiento del ex-presidente Lech Kaczynski. Esta breve visita -poco más de un día-, supone un gran paso para un futuro de entendimiento entre Polonia y Rusia. Los grandes medios apenas se han hecho eco de ella, pero considero tal circunstancia suficientemente significativa como para no dejarla pasar por alto, y más teniendo en cuenta los temas que se trataron: entre otros, la refinería de petróleo en Mozejki, Lituania, o la provisión del gas ruso. Ambos mandatarios firmaron ayer siete acuerdos de cooperación que permitirán desarrollar líneas de acercamiento, así como planificar nuevos cauces para una mejor colaboración entre las instituciones; un encuentro, en suma,  de especial trascendencia en lo que concierne a la Europa del este.

    Una fructífera reunión, a tenor de lo manifestado por los presentes y altos mandatarios de ambos países, que ha dejado un buen sabor de boca entre la población polaca, la que desde hace tiempo esperaba este acercamiento con anhelo. Desde el trágico accidente del otrora presidente polaco y su séquito, las relaciones han virado hacia un positivo entendimiento. Recordemos un gesto de profundo significado para la población polaca: Medvédev desafió las condiciones climatológicas que se cernían sobre Europa -la nube de ceniza volcánica procedente de Islandia que azotó al continente en esas fechas- para estar en las ceremonias del entierro.

    Imagen cedida por el portal ultimahora.com. Medvédev a su llegada a la reunión.

    Imagen cedida por el portal ultimahora.com. Medvédev a su llegada a la reunión.

    Ahora bien, a pesar de todo en el seno de la población polaca aún se mira con recelo al viejo enemigo. Los ancianos y un alto porcentaje de los adultos son cautelosos y por más que las autoridades propugnan un diálogo abierto y conciliador, no confían plenamente en los rusos, uno de sus enemigos históricos. Aún tienen vigente en su memoria recuerdos del comunismo impuesto y de las invasiones rusas de su territorio. Los jóvenes, en cambio, perciben la imagen de los rusos sin temor alguno.

    Pero a ello hay que añadir, sin embargo, que la diplomacia polaca -según las últimas filtraciones del informe WikiLeaks-, se muestra escéptica; y el documento conocido por los medios revela que Varsovia pidió a EEUU misiles y aviones para protegerse de Rusia; si bien la actitud actual de ambos países no es beligerante, pues comparten proyectos, negocios e inversiones.  

    Y a tal clima de entendimiento y mutua comprensión ha contribuido el hecho de que, con anterioridad a la llegada a Polonia del líder ruso, la Duma hizo una declaración en la que, asumiendo su deuda en los hechos, condenaba el asesinato de 22.000 oficiales polacos prisioneros en Katyn en 1940. En este sentido el alto tribunal ruso ha iniciado, además, la desclasificación de una parte de documentos referidos a la matanza. Para los polacos, un gesto significativo de las nuevas maneras de actuar de la diplomacia rusa; porque aunque Moscú reconoció en 1990 su responsabilidad en las matanzas de Katyn, hasta ahora nunca se habían condenado tales sucesos, ni la actuación de José Stalin, entonces líder de la URRS, precisamente quien ordenó dar muerte a los militares polacos cautivos.

    “Debemos hallar la verdad, porque es necesaria para los polacos y no menos para los ciudadanos de nuestro país”, sentenció Medvédev.

    No hay comentarios "

    La Juventus se congela en Poznan

    diciembre 4th, 2010

    PC011601Javier Marcos. Poznan (Polonia)

    El pasado miércoles, la Juventus de Turín rendía visita al Lech Poznan, con motivo de la quinta jornada de la Europa League. En Polonia ha comenzado el duro invierno y las consecuencias ya se dejan notar con más de una treintena de muertos. Si trasladamos esta información a un campo de fútbol, el símil sería la dificultad existente para llevar a cabo la práctica de este deporte cuando el termómetro supera los -15ºC.

    Poznan, situada entre Berlin y Cracovia, es la ciudad donde estoy realizando mi Erasmus. El martes por la tarde la expedición torinesa llegó a Polonia y se hospedó en el hotel Sheraton, cerca de mi residencia. Tuve la fortuna de poder fotografiarme junto a Alessandro Del Piero, el eterno capitán de la Juve, e icono reconocible en todo el mundo. Al día siguiente, vería el partido en directo con unos amigos.

    La escuadra bianconera tenía la imperiosa necesidad de ganar para apurar sus opciones de clasificación. Al Lech le valía el empate, siempre y cuando fuera a menos de 3 goles. El equipo local hizo caso omiso a esta premisa y salió a por el partido. En los primeros compases se adelantaba en el marcador con un espléndido remate de cabeza de su espigado delantero, Rudnevs.

    El frío, la nieve y el ambiente hostil del campo –toda la parroquia animando a su equipo para lograr una clasificación histórica-, fueron los principales aliados del Lech Poznan. Las condiciones climatológicas iban empeorando a medida que avanzaba el choque. Cuando arrancó la segunda mitad, el terreno de juego se cubrió de una inmensa capa de nieve y los colegiados decidieron que se jugara con el balón naranja. Ése balón que tantas veces había visto de pequeño por televisión cuando el Real Madrid iba a Noruega a jugar contra el Rosenborg, o el Barcelona se desplazaba a Kiev o Moscú. Fue un dato curioso, porque en los campos de fútbol españoles nunca lo había presenciado.

    La Vecchia Signora dejó algunos destellos de calidad en las botas de Del Piero o Krasic, pero era muy complicado trenzar jugadas y combinar tal y como estaba el terreno de juego. El empuje de la Juve tenía que llegar y en un último arreón, Iaquinta materializó el tanto del empate. Quedaban cinco minutos y los torineses adelantaron líneas y se volcaron sobre la portería rival. El equipo local supo aguantar las embestidas de la escuadra dirigida por Del Neri y logró su clasificación matemática para los dieciseisavos de final. Aún queda un partido pendiente para dilucidar quién queda primero de grupo. Optan dos equipos: el Manchester City -que ahora mismo ocupa esa posición- y el Lech.

    La alegría en la grada era inmensa y los pupilos de José María Bakero dieron la vuelta de honor al campo por sellar su billete para la siguiente fase. Aquí os dejo las alineaciones y las principales estadísticas del enfrentamiento, facilitadas por el  diario Marca.

    El Lech es un equipo bien armado, que presiona mucho y ahoga el juego rival. Mi impresión es que aquí sufriría incluso el Barcelona. En resumen, una experiencia más.

    No hay comentarios "